
Con el Plan Abre la Municipalidad de Rosario articula una intervención integral en la intersección de las Avenidas Rouillón y Seguí para mejorar la calidad de vida, la convivencia y la seguridad de la ciudadanía residente en esta zona, que presenta un entorno residencial deteriorado y con indicadores de riesgo de exclusión social.
La intervención se estructura en torno a dos ejes de trabajo: infraestructura y convivencia, y ambos cuentan con la participación ciudadana como elemento vertebrador. Para mejorar el entorno físico se desarrollan obras de infraestructura estratégica vinculadas con la mejora del hábitat, los equipamientos, el saneamiento y el acceso a los suministros de agua y electricidad. En lo relativo a la convivencia, se trabaja para fortalecer las redes sociales del barrio, promoviendo el encuentro, la resolución no violenta de conflictos y la convivencia en el espacio público como elementos para prevenir la violencia y garantizar la seguridad ciudadana.
Las acciones se desarrollan en coordinación continua con las personas residentes, contando también con la participación de organizaciones sociales y actores privados con presencia en el territorio que se reúnen periódicamente para construir consensos colectivamente.
- Generar planes sostenidos de mejora del hábitat que atienda las especificidades de cada contexto residencial concreto.
- Sensibilizar acerca del cuidado del espacio público y su necesaria democratización, promoviendo valores de sostenibilidad, responsabilidad y compromiso ciudadano.
- Promover la vinculación de las personas residentes con su entorno, favoreciendo el acceso a la propiedad.
- Fomentar la solidaridad entre vecinos, promoviendo una forma de participación social organizada privilegiando el esfuerzo colectivo sobre el individual.
La mejora de las condiciones físicas del contexto residencial se plantea como el punto de partida a partir del cual implicar a las y los vecinos en un proceso de participación ciudadana y de dinamización comunitaria con el objetivo de mejorar la convivencia y la calidad de vida.
En lo relativo al eje de convivencia y participación, se conforma un equipo multidisciplinario de las áreas de inspección de obra con un equipo social que interactúa con los vecinos y vecinas, quienes aportan información importante para jerarquizar y ordenar las tareas en cada una de las etapas de la obra. Para el sostenimiento del espacio de participación, se conforman “Mesas de consenso de barrio” con las y los vecinos cuyo edificio está siendo intervenido o está próximo al inicio de obra. Estas reuniones tienen carácter semanal y en ellas se ponen en común pautas de cuidado del edificio y hábitos de convivencia.
Desde este espacio se asume también el proceso de diseño participativo para que cada una de las intervenciones en los espacios comunes se caracterice por un fuerte contenido comunitario, incentivando así el mantenimiento de estos futuros espacios y brindando soluciones técnicas a los problemas cotidianos del día a día del vecindario.
De forma simultánea con el avance de las obras se lleva adelante un proceso de escrituración y conformación de consorcios en los edificios del complejo. La formalización del consorcio cuenta con un acompañamiento a las y los vecinos involucrados a través del cual se les brinda herramientas para que logren acuerdos de convivencia. La creación del consorcio se materializa en su acta de creación, inscripción del mismo en el Registro de la Propiedad y elección de sus autoridades entre las y los vecinos.
De igual forma, los equipos profesionales de las áreas de atención social trabajan para detectar y atender necesidades particulares (en materia de empleabilidad, servicios sociales…) y se vela también por acercar las propuestas culturales y educativas de la ciudad.
En el área de infraestructura y hábitat se elabora un plan con las siguientes acciones: refuerzos y acondicionamiento en núcleos de circulación, mejoras en los edificios, saneamiento hidráulico, mejoras en la seguridad y protección de instalaciones y acondicionamiento de los espacios comunes.

Rosario cuenta con 948.312 habitantes y se constituye en cabecera de un conjunto de comunas y municipios que conforman una realidad urbano-rural con múltiples interdependencias, siendo la población metropolitana de aproximadamente 1.300.000 habitantes. Se configura como un centro industrial y de servicios en permanente desarrollo productivo, turístico, recreativo y científico, con una gestión municipal descentralizada en 6 distritos.
La experiencia interviene en el complejo habitacional ubicado en la intersección de las Avenidas Rouillón y Seguí, en el Distrito Oeste de la ciudad de Rosario. Este complejo fue finalizado y entregado a sus moradores en 1984: consta de 184 torres, 60 escaleras de acceso con unas 750 familias y un total aproximado de 3.000 habitantes.

Esta experiencia se enmarca dentro del Programa de Intervención Integral en Barrios (Abre) que se extiende a los complejos habitaciones de viviendas sociales. El objetivo de esta línea de trabajo es la mejora urbanística, pero desde un abordaje participativo que permita trabajar en el fortalecimiento de los vínculos entre vecinas y vecinos, entendiendo la mejora de la vivienda desde una visión integral.
Los diferentes procesos participativos y los encuentros semanales con el vecindario han permitido introducir diálogo donde no lo había, lo cual ha facilitado abordar conflictos ya existentes y proponer vías alternativas para su resolución, así como debatir transformaciones significativas con impacto en el futuro de la comunidad.
La conformación de los consorcios, como vías para materializar el acceso a la propiedad de la vivienda por parte de las personas residentes y mejorar la convivencia se ha concretado como una solución sostenible en el futuro. Se definió como criterio que a cada escalera del complejo le correspondiera un consorcio para poder ser escriturado, siendo la meta final conseguir un total de 66 consorcios. Actualmente se han creado 36 (un 54%), y cuentan con fecha de creación estipulada otros 29 (43%).
En lo respectivo a las infraestructuras, se han consensuado las intervenciones con el vecindario llegando a planificar el diseño de nuevos espacios comunes (como una nueva plaza). De igual forma, se han llevado a cabo los trabajos de acondicionamiento de edificios y espacios comunes, pintura, conexiones de suministros, alcantarillado, etc.