A partir de la pandemia del COVID, se rediseñaron las instancias de participación del Municipio. Se propuso como objetivo mantener los canales tradicionales y sumar nuevos espacios en los que los vecinos y vecinas se encuentren en ámbito de diálogo e intercambio. Para posibilitar el reencuentro y fortalecer los lazos y vínculos comunitarios, se ideó el Laboratorio como un espacio en el cual la ciudadanía se sienta parte de la solución de problemáticas que la afectan. Mediante el LAC se apunta a combatir la anomia, la desafección con la comunidad y el espacio en que se vive. Esta propuesta surge de la necesidad de fortalecer nuestras comunidades, de afianzar los valores que le dan origen ya que es imperioso en los tiempos que se transitan combatir la indiferencia con propuestas de pertenencia y creación de lazos. El municipio se presenta como promotor de estas instancias de acercamiento y de fortalecimiento de la participación ciudadana.
El laboratorio de acupuntura ciudadana -LAC- es un espacio para trabajar participativamente en instancias de debate, diseño e intervenciones a pequeña escala y altamente focalizadas. Funciona en forma descentralizada en los seis Centros Municipales de Distrito en los que se organiza la ciudad, liderado por los equipos de cercanía del gobierno local y se articula con otras áreas del municipio.
El término acupuntura viene de la medicina china, que tiene como objetivo recuperar la energía y el bienestar general mediante agujas muy finas en puntos estratégicos
provocando su revitalización.
En este caso hace referencia a cómo los vecinos y vecinas “pueden ser esas agujas” y, a través de su participación concreta y ágil, transformar puntos de distintos barrios que han perdido su vitalidad:
● por falta de uso
● por haberse convertido en un punto de arrojo de residuos
● por problemas de convivencia
● para recuperar la historia del barrio y su identidad
La experiencia de los laboratorios de los LAC tiene una clara dimensión educadora en sintonía con el principio 8 de la carta “Gobernanza y participación ciudadana” que impulsa la participación ciudadana desde una mirada constructiva y corresponsable en la gestión municipal y la vida comunitaria. La finalidad es realizar mejoras del entorno urbano pensadas por sus propios usuarios, es decir, un proyecto pensado y ejecutado por sus propios beneficiarios. Estas mejoras no sólo regeneran espacios en su dimensión material, sino que lo hacen en su dimensión simbólica, revitalizan los lugares donde se promueve la convivencia de quienes lo utilizan, unidos por la pertenencia a ese espacio que no les es más ajeno. El trabajo en pos de una causa común favorece la cohesión social e impulsa valores de solidaridad, convivencia, paz, colaboración y participación y apropiación de los espacios públicos en el marco de un proceso de trabajo conjunto de diálogo e intercambio permanente con el estado municipal.

Se utiliza la metodología CHE, creada por NQN Lab, -el Laboratorio de Innovación Social de la provincia de Neuquén (Argentina)-, quienes lideran la Mesa Federal de Participación Ciudadana, en la cual participa activamente el municipio de Rosario.
La misma representa una herramienta para la promoción de la inteligencia y el aprendizaje colectivo y además, es un nuevo enfoque para abordar desafíos públicos, situando a las personas en el centro de su acción para crear e implementar soluciones que generen valor público para las personas y las comunidades.
“Che” es una palabra del idioma mapuzugun del pueblo originario Mapuche que se habla en Chile y el sur de Argentina. Significa “persona” y también “gente”.
Es una palabra y un punto de unión entre lo subjetivo y lo colectivo y consta de cuatro momentos:
El proceso de laboratorio surge a partir de un tema de interés o preocupación de los vecinos y vecinas que participan en los Consejos Barriales u otras instancias
participativas. Luego, se convoca a los interesados/as a participar en encuentros presenciales y virtuales en los cuales, mediante la identificación conjunta de pequeñas intervenciones, se busca regenerar espacios, conductas y dinámicas sociales que posibiliten formas de apropiación y usos de los bienes comunes. La participación de la ciudadanía será fundamental para alcanzar un objetivo común y desarrollar soluciones concretas y co-construidas, a partir de sus conocimientos y experiencias, con funcionarios y personal técnico de la municipalidad.
Todo el proceso se documenta como forma de Accountability y medición de alcances. La metodología utilizada se centra en la ciudadanía entendida como colectividad que habita un territorio; se basa en la multidisciplinariedad y en la puesta en valor de los conocimientos situados, donde lo profesional se pone al servicio de la colectividad desde una perspectiva de colaboración y facilitación de procesos.
La metodología CHE forma parte de las herramientas contenidas en el “Manual de Metodologías, dinámicas y herramientas para pensar a la ciudadanía en el centro de las políticas y generar valor público”: https://participa.rosario.gob.ar/pages/manual_participacion
Rosario cuenta con 1.006.671 habitantes, de acuerdo a las proyecciones de población (a partir del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2022). La ciudad está radicada en un área urbanizada de 107,98 km2 dentro de una superficie municipal total que alcanza los 178,69 km2, con una densidad de 5.633 hab/ km2.
La ciudad está organizada en seis distritos, cada uno dispone de un Centro Municipal de Distrito donde pueden realizarse trámites y actividades; para ello cuentan con: Área Administrativa de Servicios, Área de Desarrollo Urbano y Área de Servicios Socioculturales y Salud.
La estructura de la actividad económica privada de la ciudad muestra una preponderancia del sector Comercio con una participación superior al 40% (42% en mayo 2022) sobre la facturación privada total, seguido por los Servicios Privados (31% en mayo 2022). En tercer lugar se ubica la Industria Manufacturera, representando alrededor de un 25%. (Indicador Mensual de Facturación. Centro de Información Económica, Municipalidad de Rosario)
La ciudad se constituye en cabecera del departamento del mismo nombre, conformado por una lógica urbano-rural con múltiples interdependencias, superando el 1.600.000 de habitantes.
“La ciudad de Rosario se configura como una metrópoli, con una economía basada en el sector de servicios y en la industria, destacándose por la logística de ciudad portuaria, la actividad financiera y bursátil, la importante presencia de pymes y el desarrollo tecnológico en las ciencias biológicas” (Plan Estratégico Provincial – Visión 2030).
La estructura productiva de Rosario está conformada por una multiplicidad de actividades que integran ramas agroindustriales tradicionales con tecnologías de información y comunicación, el sector de servicios y una industria alimenticia altamente competitiva.
Pese a las migraciones internas, el área central continúa concentrando las actividades terciarias y la más alta densidad residencial.
Hasta inicios del 2024, se realizaron 13 experiencias y hay ocho activas. Participaron alrededor de 200 vecinos/as y 40 organizaciones.
A través de los LAC se logró:
● la recuperación de espacios públicos, erradicando basurales existentes.
● la puesta en valor de plazas y esquinas generando entornos seguros en lo vinculado a seguridad vial, fomentando el cuidado y la convivencia ciudadana.
● la revitalización de espacios ociosos e inseguros mediante actividades recreativas y deportivas.
● la identificación y señalización de lugares emblemáticos para generar hitos que faciliten recorridos de carácter turístico.
● la reivindicación de mujeres que cambiaron la historia, elevando su memoria e identidad a través de nomenclatura urbana.
● la construcción y reivindicación de la identidad e historia de barrios desde los relatos escritos y orales, identificando sus lugares icónicos.
● la inclusión de las personas con discapacidad y sus organizaciones en el proceso de evaluación de la accesibilidad y usabilidad del sitio web “Rosario Participa”
Al finalizar cada LAC, los equipos de cercanía del gobierno local evalúan junto a la Coordinación General de Participación Ciudadana: qué dificultades encontraron; qué aprendizajes adquirieron; qué oportunidades surgieron y qué desafíos avizoran para continuar o corregir y ajustar lo necesario para mejorar. Se plantea como desafío mejorar y fortalecer la vinculación entre las propuestas surgidas desde el territorio con los planes de gestión del municipio a través de un proceso de sistematización que permita una consulta y retroalimentación constante.
Frente a la gran cantidad de vecinos y vecinas que buscan cambiar sus realidades y tienen ideas pero no participan activamente en organizaciones sociales o barriales, el LAC
se presenta como una oportunidad para canalizar esas demandas en una instancia concreta en la cual la ciudadanía pueda expresar sus ideas e intereses y transformarlos en soluciones concretas.
Una de las fortalezas que presenta el LAC es su propia dinámica, la cual prevé un alto nivel de adaptabilidad de acuerdo al contexto, temas y la especificidad de cada grupo que participa. Otra de las fortalezas es la experiencia de los equipos de cercanía en la utilización de metodologías “amigables” y también en la facilitación de grupos en su labor cotidiana que aporta dinamismo y adaptabilidad y para la construcción de las soluciones e intervenciones colectivas.
La falta de una partida presupuestaria específica para la realización de cada LAC es una de las debilidades que presenta esta iniciativa. Temporalmente se puede sostener mediante el uso de capital humano y recursos físicos existentes en los Centros Municipales de Distrito.
Uno de los desafíos importantes es dar a conocer este espacio como una herramienta de participación ciudadana que está a disposición de los vecinos y vecinas para ser utilizada cuando necesiten abordar alguna problemática. Esto podría realizarse a través de un trabajo continuo de comunicación, de convocatoria, de apelar al “boca a boca”, pero sobre todo de lograr resultados para que los vecinos y vecinas inviten a sus pares.
La implementación de cada LAC se caracteriza por sus bajos costos en comparación con los resultados y beneficios que trae aparejado. Esto, junto con la alta flexibilidad que detenta para adaptarse a las prioridades de cada grupo de interés y a los diversos contextos, son características que contribuyen a la perdurabilidad del proyecto en el tiempo y en los diversos escenarios.
Además, si se logra instalar el uso de la herramienta, por parte de los vecinos y vecinas, como hábito para la resolución de sus problemáticas particulares, se convertirá en parte de la cultura participativa de los mismos garantizando la permanencia en el tiempo.
Para continuar con este proyecto y poder realizar más experiencias sería positivo tener una partida presupuestaria asignada así como entablar convenios de colaboración con la Universidad Nacional de Rosario -UNR- y privados que quieran apadrinar el proyecto.