Los residuos orgánicos representan más del 50% de la basura generada en Brasil y constituyen un gran problema urbano. Desde hace muchos años, Santiago apuesta por la educación ambiental, que es una de las metas de la Carta de Ciudades Educadoras. De este modo, la ciudad consolidó el trabajo de recogida selectiva en todos los barrios, habituando a la población a hacer la separación de la basura orgánica (sobras de comidas, cáscaras de frutas, verduras, etc.), de la reciclable (vidrio, papel o metal), en distintos días de recogida.
Santiago produce 750 toneladas de residuos domésticos al mes, de los cuales, 350 son residuos orgánicos. Con la debida separación y tratamiento, el Departamento de Medio Ambiente de Santiago creó una manera de aprovechar parte de ese recurso como materia prima para la producción de fertilizante orgánico y también reducir costes del traslado de los residuos al vertedero.
Fue así que surgió el proyecto “Pila Verde” (“Moneda Verde”), una moneda que reciben las personas a cambio de residuos orgánicos, y que sirve de estímulo financiero a la ciudadanía local para hacer correctamente la separación de estos residuos. Inicialmente, el proyecto se empezó a implementar en dos barrios de la ciudad, mediante la recogida de residuos como cáscaras de frutas, huevos, borra de café, ‘yerba’ mate, restos de verduras y otros.
El proyecto tuvo tanta aceptación social que la municipalidad de Santiago decidió ampliar los puntos de cambio, en otros barrios y en el centro de la ciudad. Asimismo, el Departamento de Medio Ambiente lanzó nuevos billetes de Moneda Verde, de 1, 2, 5, 10 y 20.
Los billetes rinden homenaje a personas locales destacadas que lucharon por la preservación del medio ambiente en la ciudad, con una breve descripción de su lucha, y también se muestran animales característicos de la fauna local. De este modo, la Moneda Verde contribuye, también con el diseño y contenido de los billetes, a la educación ambiental local, y es utilizada en las escuelas por el profesorado y alumnado como referente de la economía solidaria, la educación financiera, la sostenibilidad y la creatividad.

- El principal objetivo del proyecto “Moneda Verde” es reducir el impacto ambiental producido por los residuos que genera el municipio, así como reducir los costes asociados al transporte de residuos hacia los vertederos municipales.
- En concreto, el proyecto pretende incentivar a la ciudadanía local a hacer un buen uso del reciclaje de residuos, poniendo el foco en la separación de los residuos orgánicos, de modo que éstos puedan ser posteriormente tratados y reconvertidos en fertilizante, que a su vez será utilizado para el cultivo de hortalizas.
- Otro objetivo fundamental del proyecto es su contribución a la educación ambiental de la ciudadanía de Santiago.

El proyecto “Moneda Verde” promueve todo un ciclo de sostenibilidad: empieza con la separación de la basura orgánica doméstica por parte de la ciudadanía, residuos que posteriormente se llevan a los puntos de recogida, donde las personas reciben 1 Moneda Verde (que equivale a 1 Real) por cada 5 kilos de residuos orgánicos. Estos residuos son tratados y convertidos en fertilizante.
Las Monedas Verdes tienen valor de compra en las ferias de productos agrícolas. A su vez, los productores locales utilizan esta moneda, que reciben por parte de la ciudadanía, para comprar plántulas de hortalizas o semillas (a precio de coste, facilitadas por el Departamento del Medio Ambiente), y fertilizante orgánico, obtenido de los residuos domésticos reciclados, cerrando así el ciclo de sostenibilidad.
La ejecución del proyecto implica a los siguientes actores aliados:
- Departamento de Medio Ambiente
- Departamento de Agricultura y Ganadería
- Departamento de Comunicación
- Productores y comerciantes de ferias y mercados agrícolas
- Personas implicadas en el reciclaje de residuos orgánicos
- Asociaciones de barrios
- Comunidad educativa

Santiago es una ciudad del estado brasileño de Rio Grande do Sul. Es conocida como “Tierra de los Poetas” e integra la red de Ciudades Educadoras de Brasil (REBRACE). Tiene una población de 49.298 personas, de los cuales 23.671 son hombres y 25.627 son mujeres. La economía del municipio se destaca especialmente en los sectores del comercio, la prestación de servicios, la agricultura (de soja, maíz y tabaco, entre otros productos) y la ganadería. El PIB per cápita es de R$ 32.137,33 (alrededor de 5.730€). El nivel de escolarización de 6 a 14 años es del 98,9%. El área territorial del municipio es de 2.414,195 Km2.
El proyecto es accesible a personas de todas las edades y grupos sociales, aunque se ha observado una mayor participación de personas a partir de los 40 años. Es interesante señalar que el proyecto ha atraído a personas con recursos muy diversos, incluso las personas con mayor poder adquisitivo.
El proyecto “Moneda Verde” se inició en 2020 y sigue vigente, creciendo cada vez más, cubriendo más barrios y llegando a más personas. Desde su inicio, el proyecto ha tenido impactos claros en cuanto a los hábitos de reciclaje de los residuos orgánicos por parte de la ciudadanía. A través del proyecto se produjeron y distribuyeron 332 toneladas de abono orgánico (fertilizante), producido con residuos orgánicos (datos de abril de 2023).
La Moneda Verde también ha jugado un rol importante en el fortalecimiento de la educación ambiental, tanto en el ámbito educativo como en la población en general, y en la concienciación ciudadana sobre la importancia del reciclaje y del aprovechamiento de los residuos, contribuyendo a una mayor consciencia de responsabilidad social en el municipio.
Santiago cuenta con 15 puntos de cambio en los barrios, los cuales son fijos todas las semanas, y también hay puntos móviles en diferentes horarios; éstos recogen 3 toneladas de residuos orgánicos semanalmente. El proyecto cuenta con la participación de unas 300 personas al mes, intercambiando residuos orgánicos por Moneda Verde.
También cuenta con una aceptación creciente por parte de los productores y agricultores rurales, alrededor de 70 (cifras de 2023), que aceptan esta moneda a cambio de sus productos. Según datos de la Secretaría Municipal de Medio Ambiente de Santiago, los pequeños agricultores consiguen ahorrar hasta un 50% de los costes de producción, gracias a su participación en el proyecto.
Retos de futuro:
El objetivo en el corto plazo es poder seguir sumando personas al proyecto, lo cual llevará, por consiguiente, a un mayor volumen de residuos orgánicos reciclados, y a la reducción del impacto ambiental de los mismos. Sin embargo, para que eso pase, el proyecto necesita ampliar las alianzas, así como la estructura y capacidad de recogida y almacenamiento de los residuos orgánicos, para poder seguir creciendo.
“Moneda Verde” ha sido reconocido con el premio “Alcalde Emprendedor”, en la categoría de Innovación y Sostenibilidad, del estado de Rio Grande do Sul, y ha quedado finalista en el mismo premio, a nivel nacional; también ha quedado en 3r lugar del premio “Lugar de Prácticas Innovadoras”, otorgado por Famurs, la Federación de Municipios de Rio Grande do Sul.