Programa Recuperadores Urbanos
JUSTIFICACIÓN Y RESUMEN

En la década de los años 90, con el aumento del desempleo y de la pobreza, la recolección de residuos urbanos se convierte en un medio de supervivencia para amplios sectores de la población. En el año 2004 se contabilizan 369 familias en diversos barrios de la ciudad en las que uno o más de sus miembros se dedican a la actividad de recolección urbana.

Este hecho junto con la existencia de intermediarios en la comercialización del material recuperado conlleva una baja rentabilidad de la actividad. Además aspectos relacionados con la circulación del carro con caballo en la ciudad (generación de residuos, accidentes y enfermedades), así como la existencia de menores de edad realizando la actividad son fuente de conflicto y preocupación para la administración. De igual forma, las familias que quieren abandonar esta actividad encuentran grandes dificultades para acceder al mercado de trabajo debido a su baja cualificación y al desprestigio relacionado con la actividad de recuperación urbana.

Por todo ello, en 2004 la Municipalidad de Río Cuarto inicia un trabajo socioeducativo con las familias que se dedican a esta actividad y crea el órgano “Recuperadores Urbanos”. Partiendo de un estudio diagnóstico se analiza la situación de estas familias y se les ofrecen alternativas viables de sustento económico en caso de que prefieran abandonarla (acceso a iniciativas de economía social, tramitación de subsidios o pensiones, formación, acompañamiento, etc.).

Para aquellas familias que deciden continuar ejerciendo la recuperación de residuos, se refuerzan sus capacidades para optimizar los rendimientos económicos de la misma y se promueve la sustitución de los vehículos de tracción a sangre por vehículos motorizados (zoótropos) mediante micro-créditos. A nivel comunitario se fomenta la educación medioambiental y la separación de residuos. Paralelamente, se articulan políticas para proteger los derechos de los recuperadores urbanos (salud, educación y protección social) e institucionalizar políticas de reciclaje en la ciudad.

El Programa Recuperadores Urbanos está integrado en el Plan Estratégico de Río Cuarto Ciudad Educadora Integrada, que abarca las políticas públicas socioeducativas y de participación ciudadana, relacionado con las economías sociales.

OBJETIVOS



- Mejorar la calidad de vida de las familias que se dedican a la recuperación urbana de residuos mediante políticas locales adaptadas a sus necesidades y coordinadas entre las diferentes áreas municipales.

- Capacitar a las familias de recuperadores en el cuidado de la salud, higiene, seguridad vial y separación en origen de residuos y garantizar su acceso a sus derechos de educación, protección social y salud.

- Ofrecer alternativas viables para la subsistencia de las familias que quieran abandonar la recuperación urbana de residuos.

METODOLOGÍA

El Programa comienza con una encuesta que posibilita identificar las condiciones de vida de las personas que se dedican a la recuperación urbana. Posteriormente, se las convoca a participar en el diseño de una propuesta de mejora de su actividad, para lo cual se realizan diez reuniones con más de 30 familias en diferentes barrios de la ciudad.

Una vez diseñada la propuesta, la implementación tiene lugar en diferentes fases:

- Fase 1: contacto con las familias recuperadoras. En las 369 familias recuperadoras se identifican necesidades materiales, educativas, sociales y de salud, y a partir de ellas, se desarrollan distintas estrategias de intervención que permiten acompañarlas y asesorarlas en sus demandas específicas, desarrollando un trabajo en red con otras instituciones públicas y organizaciones sociales de la ciudad.

Con aquellas familias que no desean continuar con la actividad de recuperación de residuos, se realizan acciones de capacitación para acompañarlas en la creación de cooperativas de trabajo, acceder a subsidios, apoyarlas en la puesta en marcha de sus propias iniciativas emprendedoras o generar contratos de trabajo con la Municipalidad y otros organismos públicos para la limpieza y mantenimiento de espacios verdes.

- Fase 2: mejora de las condiciones de trabajo. Con aquellas familias que desean continuar con la actividad, se firman acuerdos para que los y las menores de edad queden fuera de la actividad. También se implementan diferentes capacitaciones en relación a la manipulación de residuos peligrosos y cuidado de la salud (protección indumentaria, seguridad vial, acondicionamiento de los vehículos de tracción a sangre, etc.). Por otra parte, se diseña un vehículo motorizado alternativo (zoótropo) y se articula una estrategia para su producción en serie junto con un sistema de créditos blandos para que las familias puedan adquirirlos.

- Fase 3: cuidado del medio ambiente. Se articulan estrategias municipales que, en sinergia con la actividad de recuperación urbana, optimizan prácticas sostenibles y de reciclaje, como por ejemplo la separación y entrega en origen del material reciclable de las diferentes instituciones municipales a los y las recuperadores urbanos.

- Fase 4: políticas municipales de recuperadores urbanos. El Programa es reconocido por varios instrumentos legislativos de alcance local con la finalidad de garantizar su continuidad y su generalización a otras ciudades. Así, se han establecido ordenanzas específicamente dirigidas a la formalización de la actividad de recuperación urbana como el registro de recuperadores, la contratación de cooperativas de trabajo, el código de higiene urbana municipal, etc.

CONTEXTO SOCIAL Y URBANO DE LA EXPERIENCIA

La ciudad argentina de Río Cuarto se encuentra situada en el sur de la Provincia de Córdoba, a orillas del río homónimo. Por su tamaño y población de 157.010 habitantes (censo 2010) es la segunda ciudad de la Provincia. La ciudad constituye un eje de comunicaciones y núcleo económico de la actividad agrícola-ganadera destacada en la región de la pampa húmeda; posee un amplio desarrollo comercial y es uno de los principales centros de actividad cultural.

En 2014 se identifican 369 familias que se dedican a la recuperación urbana de residuos, distribuidas por distintos barrios de la ciudad. Algunos niños y niñas de estas familias participan en tareas de clasificación en el hogar; otras, sin embargo, reconocen que el niño acompaña a sus padres en el carreo. El 56% de la población adulta tiene estudios primarios incompletos, observándose mayor deserción escolar entre los hombres. El medio de movilidad más utilizado por las familias es el carro con caballo. Entre los materiales que recolectan y comercializan predominan los residuos secos como cartón, vidrio, botellas y papel.


foto: © Emi88 (Wikimedia Commons)

EVALUACIÓN E IMPACTO

La implementación del programa ha permitido no solo formalizar la actividad de recuperación de residuos urbanos, sino también mejorar las condiciones de acceso a bienes materiales y culturales de grupos socialmente vulnerables.

Una de las principales mejoras observadas es en la situación económica de las familias recuperadoras, que han visto aumentar su  ingreso promedio (mientras que en 2006 se ubicaba por debajo del umbral de pobreza, en 2009 lo superaron). De igual forma, las campañas de separación en origen, la disminución de la cantidad de recuperadores en la actividad y el aumento de la frecuencia y velocidad de los viajes debido al uso de los vehículos motorizados (zoótropos) ha producido un aumento en el volumen de material recuperado. Además, los y las participantes del Programa han visto elevarse el precio de los materiales recuperados en más de un 500% con respecto al valor inicial.

Otro efecto positivo observado ha sido la erradicación del trabajo infantil, que ha podido materializarse gracias a los acuerdos establecidos con las familias y al hecho de ofrecer alternativas viables para que éste no fuera imprescindible para la subsistencia familiar. De igual manera, el otorgamiento de pensiones por ancianidad o discapacidad, la alfabetización de adultos, la escolarización de los niños y la entrega de subsidios para microemprendimientos, han contribuido a mejorar la calidad de vida de estas familias. También ha contribuido a mejorar la relación con el medio ambiente, al reducirse el tamaño de 40 microbasurales que, actualmente, son mantenidos por las cooperativas de recuperadores conformadas.

En este sentido, los esfuerzos aplicados en la capacitación para orientar la actividad de recuperación urbana (que implica conocimientos en la manipulación de residuos) hacia servicios de interés público como la erradicación de microbasurales y la recuperación de espacios verdes, ha tenido un impacto directo en la calidad de estos servicios y, por consiguiente, en la calidad de vida de la toda la ciudadanía.

VÍDEOS
 
ORGANIZACIÓN
Municipalidad de Río Cuarto
Concejo Deliberante de Río Cuarto
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