El Programa Smequinho fue puesto en marcha en el año 2004 como un servicio de lectura de cuentos y representaciones teatrales que atendía a la comunidad escolar de Santiago y alrededores. En 2010, el Programa fue remodelado convirtiéndolo en un instrumento para dar a conocer y promover los principios de la Carta de Ciudades Educadoras en la ciudad.
El programa inicial se servía de un microbús de transporte escolar transformado en biblioteca infantil como instrumento para llegar a todas las escuelas de la ciudad. Este mismo microbús es utilizado actualmente como recurso para llevar a cabo actividades que promueven el conocimiento de Ciudades Educadoras, a niños y niñas de educación infantil y primaria pero también a la ciudadanía en general.
Para ello, distintos departamentos y servicios del Ayuntamiento de Santiago, vinculados de forma interdisciplinar, trabajan articuladamente con el propósito de formar una sociedad consciente de su papel en tanto que ciudadanos y ciudadanas de un mundo en transformación, a través de un proceso de educación ciudadana que anhela cambios culturales en la relación del individuo con su ciudad, su patrimonio y sus servicios.
Cada departamento pone a disposición del Programa a profesionales que llevan a cabo las actividades. Estos reciben previamente formación específica, intercambian experiencias y realizan estudios, ya que es importante que todas las personas implicadas tengan una noción de las áreas a trabajar, a fin de relacionarlas entre sí y con los principios expresados en Carta de Ciudades Educadoras.
El Programa actúa a dos niveles: “Smequinho va a la escuela”, dirigido a niños de educación infantil y primaria, y “Smequinho en la comunidad”, dirigido a toda la ciudadanía.
A través de un trabajo educativo y lúdico, enfatizando la idea de ciudadanía a partir de la literatura, el Ayuntamiento de Santiago apuesta por la construcción de una ciudad que educa.
-Desarrollar el concepto de ciudadanía de forma integral, dentro de una propuesta de ciudad educadora.
- Promover la interacción entre los proyectos y programas municipales y los ciudadanos, poniendo especial énfasis en los niños de educación infantil y educación primaria.
- Construir una sociedad capaz de afirmar y desarrollar su potencial humano, creativo y educador.
- Explorar las nociones de ciudadanía desde la literatura y el ocio educativo.
- Dinamizar los espacios urbanos para promover la ciudadanía activa.
- Hacer hincapié en la importancia de la conciencia ciudadana en el cuidado de la ciudad y mostrar, a través de la práctica, que el crecimiento local se debe llevar a cabo de manera articulada e interconectada con las diferentes áreas de desarrollo.
- Construir las bases para un cambio cultural tomando la educación como una palanca para la transformación humana y urbana.
El microbús está equipado con material didáctico como recurso para transmitir los principios de la Carta de Ciudades Educadoras. Durante las visitas, técnicos de distintos departamentos del Ayuntamiento proponen y realizan acciones educadoras con los niños y la ciudadanía en general.
Las acciones se desarrollan a dos niveles:
1. “Smequinho va a la escuela”: los profesionales municipales van a la escuela y trabajan con los niños diferentes temas vinculados a los distintos departamentos municipales (medio ambiente, educación, cultura, salud, etc.), lo que permite transmitir toda la dimensión del Programa.
Algunas acciones concretas:
-“El baúl del tiempo”: una serie de talleres de educación patrimonial que se realizan en el Museo Pedro Palmeiro, que tienen como objetivo desmitificar en los niños la imagen que tienen de este museo como un depósito de cosas viejas y conseguir que lo perciban como un lugar donde queda reflejada la vida de las personas y de propia ciudad.
-Talleres de educación fiscal: a través de juegos lúdicos, música, videos, etc. se trabaja la importancia de los impuestos, el significado de una factura, etc.
-Talleres de educación ambiental: mediante títeres, dramatizaciones y relatos de cuentos, se debate la importancia del cuidado del medio ambiente, el cual repercute ampliamente en la vida de las personas.
-etc.
Durante el año 2011 5.080 niños participaron en talleres de educación ambiental, educación patrimonial, educación para el turismo, educación fiscal, educación vial, etc., además de asistir a sesiones de cine, hora del cuento y otras actividades de ocio. El objetivo para finales de 2012 es llegar a 2.148 niños de educación infantil, a 1.418 niños de educación primaria y a más niños procedentes de escuelas estatales, privadas, etc., además de a otras comunidades que participan también en el Programa, con previsión de llegar a más de 6.000 participantes.
2. “Smequinho en la comunidad”: se trata de actividades que se llevan a cabo en áreas recreativas de la ciudad y otros contextos, como por ejemplo espacios culturales, ferias, exposiciones, etc. que coinciden con alguna fecha conmemorativa y durante las cuales, personas de todas las edades pueden recoger información sobre el Programa, visitar el microbús y dedicar un tiempo a la lectura. Se parte de un proceso educativo para concienciar a la comunidad sobre su capacidad de participar y tomar decisiones que inciden en la vida de la ciudad.
Algunas de las celebraciones son: Día del Libro, Semanas Literarias, Día de la Comunicación, Día Nacional de la Salud, Semana Nacional de Tráfico, Día del Amigo, etc.
Departamentos implicados: Educación y Cultura, Medio Ambiente, Hacienda, Industria, Comercio y Turismo, Obras públicas, etc. Cuenta también con la participación del programa “Primera Infancia Mejor” del Estado Rio Grande do Sul y del cine-club CineClio, que depende del Ministerio de Cultura.

Situada en el centro-oeste del Estado de Rio Grande do Sul, Santiago tiene una superficie de 2.413.00 km² y cuenta con 49.082 habitantes, 44.746 de los cuales viven en zona urbana y 4.336, en zona rural.
Debido a su tradición literaria, con numerosos artistas, oriundos de la ciudad o venidos de otras partes, y la riqueza de sus producciones, la ciudad de Santiago es conocida por ser "Tierra de Poetas". A través del trabajo conjunto entre el ayuntamiento, las instituciones educativas y la comunidad se está conformando una nueva forma de tratar la cultura, convirtiendo a la ciudad en una ciudad cada vez más humanizadora, incluyente y participativa. Este proceso se intensificó con la adhesión de la ciudad a la Carta de Ciudades Educadoras y con la propuesta de dar carácter educativo a los espacios urbanos, creando el concepto de educar en y para la ciudad.
Destacamos
el trabajo en colaboración de diferentes departamentos municipales, los cuales
profundizan en el contexto teórico de lo que se espera de una ciudad que educa,
a partir de sus espacios y de la interacción de sus habitantes.
Cada departamento municipal facilita profesionales que actúan como educadores,
trabajando sus proyectos y programas de una manera lúdica e integrada en un
plan de acción municipal. Esto propicia, por un lado, la comunicación entre los
sectores de desarrollo y, por otro, la comprensión de que la
administración pública tiene un único objetivo y que todos forman parte de este
proceso, fortaleciendo el sentimiento de pertenencia.
Puntos fuertes:
Cabe señalar que no sólo son docentes las personas implicadas en el Programa,
sino que muchos profesionales municipales refuerzan, día a día, la premisa de
que todos somos educadores y que tenemos un papel muy importante en la
construcción de una Ciudad Educadora. Es decir que esta transformación es un
compromiso de todos y no exclusivo de profesionales del mundo de la educación.
Por esta razón, el Ayuntamiento de Santiago decidió no vincular exclusivamente
el Programa Ciudad Educadora sólo al Departamento de Educación Municipal sino
también a otros departamentos.
La comunidad escolar ha aceptado de modo muy significativo la iniciativa. A
través de ella, se ha realizado difusión de los principios básicos para la
construcción de una ciudad educadora. El acercamiento de los profesionales de
la administración pública a las escuelas y a la comunidad, ha dado buenos
resultados y ha despertado una nueva forma de entender la vida en común y el
interés por los asuntos públicos.
Puntos débiles:
El Programa no puede satisfacer toda la demanda ya que las ciudades vecinas
solicitan también su presencia y no siempre se pueden atender estas demandas.
Esto, sin embargo, demuestra el potencial educador de la propuesta.
Propuestas de futuro:
-Ampliar el Programa a escolares que están realizando cursos más avanzados.
-Lograr el compromiso por parte de la ciudadanía de participar en la
construcción de una ciudad que tiene en cuenta los principios enunciados en la
Carta de Ciudades Educadoras.
-Ver crecer la movilización e implicación de la comunidad y la creación de
nuevas iniciativas que contribuyan a este cambio cultural, a fin de que la
ciudad cumpla su deseo de ser una referencia en calidad de vida como Ciudad
Educadora.