Uno de los objetivos del Instituto de la Mujer Moreliana
(IMUMO) es propiciar el ejercicio pleno de los derechos de las mujeres y su
participación equitativa en la vida política, cultural, económica y social del
municipio.
El autoempleo femenino es considerado actualmente como una
estrategia efectiva para hacer frente al alto índice de desempleo que se da
entre este grupo de población y que contribuye al empoderamiento y a la
autonomía de las mujeres, las cuales, en muchas casos, se encuentran en
situaciones difíciles o de vulnerabilidad social.
En este marco, el Ayuntamiento de Morelia puso en marcha en 2017 el programa Bazares de Mujeres Morelianas, que impulsa el empoderamiento femenino capacitando a las mujeres en distintas actividades productivas que generaran ingresos económicos, lo que ayuda en el sustento de sus hogares. Los cursos son gratuitos y en ellos las mujeres aprenden a elaborar productos artesanos que más tarde promocionarán y comercializarán.
Para la venta de los productos, el Ayuntamiento brinda a las
mujeres un lugar de la ciudad donde un fin de semana al mes organizan un bazar
en el que exponen y venden sus productos: jabones, velas artísticas, tejidos y
bordados, bisutería, aromaterapia, herbolaria, salsas típicas, dulces,
panadería, bombones artísticos, etc.
El Instituto de la Mujer Moreliana se encarga de
hacer difusión de la iniciativa con el fin de que la población acuda a los
bazares y adquiera algunos de los productos, lo que fortalece la economía local
y contribuye a la mejora de las condiciones de las mujeres morelianas.
- Favorecer que la mujer moreliana crezca, sea protegida y se desarrolle plenamente en el municipio.
- Brindar capacitación a las mujeres morelianas para la producción de artesanía y otros productos.
- Empoderar al sector femenino de la ciudad a través del autoempleo.
- Contribuir a reducir el índice de violencia doméstica que sufren algunas mujeres por no disponer de autonomía económica.
- Fomentar el desarrollo personal y económico de las mujeres morelianas.
Con el fin de llegar a todas las mujeres y en función de sus
gustos y preferencias, los cursos son muy variados. Tienen una duración de 40
horas y están distribuidos en aproximadamente 3 horas a la semana.
Cada zona de la ciudad tiene sus propios recursos naturales,
algunos de los cuales se usan para realizar los productos. Así, por ejemplo, en
la zona de Chihuerio se aprovechan los desechos de la hoja de maíz para
elaborar artesanías de ornato y enseres domésticos.
Al finalizar la formación, el Instituto concede a las
mujeres participantes un diploma que certifica su aprendizaje. Algunos de los
cursos están organizados en convenio con el Instituto de Capacitación para el
Trabajo del Estado de Michoacán y el Centro de Capacitación para el Trabajo
Industrial.
El Instituto organiza también debates y pláticas con el
objetivo erradicar la violencia de género, como por ejemplo terapias grupales
que contribuyen a la superación de situaciones dramáticas por parte de las
mujeres.

Morelia es la capital del estado de Michoacán. Ocupa una superficie de 1.196,95 km2 y cuenta con una población de 784.776 habitantes (datos de 2015). La ciudad se encuentra a 1.951 metros sobre el nivel del mar.
Uno de los grandes problemas que aquejan no sólo a la
capital michoacana, sino a todos los municipios del Estado, es la tasa de
desocupación, del 3,5% en Morelia, que coincide con el promedio nacional.
Al inicio de los cursos las mujeres llegan con la esperanza de aprender un nuevo oficio que les permita ser independientes económicamente. El programa les ofrece, además, la posibilidad de conocer a otras mujeres y ampliar su red social.
Al finalizar el curso de capacitación se realizan encuestas para conocer el índice de satisfacción de las usuarias. Las más de 80 mujeres morelianas participantes en el programa coinciden en que esta iniciativa es de gran ayuda para su economía familiar ya que ayuda al sustento de muchos hogares y al empoderamiento de las mujeres.
La respuesta de la ciudadanía ha sido favorable, mostrando su reconocimiento a la creación de espacios donde las mujeres pueden generar economía ofertando sus productos, los cuales consideran que son de buena calidad, de precios justos y muy recomendables.