Históricamente, el ordenamiento del territorio correspondía
al gobierno municipal y/o provincial, que urbanizaba sin tener en cuenta los
deseos y las necesidades de la ciudadanía. Esto explica, en parte, la
existencia en Río Cuarto de espacios públicos poco funcionales que no son
apreciados por los vecinos y vecinas. El desinterés y el descuido colectivos
han provocado el deterioro, incluso el abandono, de plazas y parques, en los
que son recurrentes los actos vandálicos y las situaciones de inseguridad.
Para remediar esta situación, la Municipalidad de Río Cuarto
decidió invertir esta dinámica urbana y proponer acciones para poner en valor
el espacio público como territorio de encuentro e inclusión de vecinos y
vecinas donde practicar hábitos de convivencia, tolerancia y construcción
colectiva.
Mediante el programa “Recuperando una figura olvidada: el
Placero”, el gobierno local restablece en 2016 la figura del placero como
referente para el barrio en el cuidado y mantenimiento de los parques y plazas
de Río Cuarto. En el pasado, el placero era el responsable de conservar el
pavimento, alumbrado, mobiliario urbano y las zonas ajardinadas de las plazas.
Con este nuevo programa, el Placero adquiere también el rol de agente educador
y transmisor de las políticas públicas municipales con el fin de promover
buenos hábitos en la ciudadanía. Así, además del cuidado de la plaza, se
encarga de identificar y reconducir comportamientos incívicos y/o
vandálicos, fomentar la buena convivencia y ser agente multiplicador de las
campañas educativas de la Municipalidad (salud, cultura, turismo, etc.). Para
realizar todas estas funciones, el Placero recibe formación.
La Municipalidad de Río Cuarto es consciente de la importancia que tiene para promover el espacio público la colaboración de vecinos y vecinas, empresarios, políticos, empleados municipales, instituciones, fundaciones, ONGs, etc. Con este fin, se suman a este proyecto otros programas municipales que se desarrollan en las plazas y parques, lo que en conjunto mejora el resultado final de la experiencia.
- Recuperar la figura del “Placero”, otorgándole un papel de
agente educador.El Programa se enmarca en el Plan Estratégico de la ciudad. En primer lugar, el gobierno local aprobó el restablecimiento de la figura del placero e identificó el número de puestos que se podían crear teniendo en cuenta los recursos técnicos y financieros disponibles y organizó la formación de 40 placeros como agentes cualificados de actuación en el territorio. En los cursos se tratan temas de primeros auxilios, turismo local, motivación, prevención de adicciones y mediación y resolución de conflictos.

El gobierno local también realizó un inventario detallado de
los más de 250 espacios verdes de la ciudad y su estado actual. El informe
resultante incluyó la descripción del pavimento, alumbrado y mobiliario urbano,
zonas ajardinadas y juegos existentes.
A partir de este diagnóstico, se planificó la recuperación
de los espacios verdes en un periodo de 4 años y la asignación de los placeros,
empezando por las plazas más utilizadas por la ciudadanía.
Para fomentar la participación ciudadana y promocionar y
reforzar el Programa se han ido integrando otros programas, lo que mejora en
conjunto la nueva visión y función que se quiere dar a los parques y plazas.
Así, el programa “Padrinazgo de plazas y espacios verdes” ofrece la posibilidad
de establecer convenios de apadrinamiento y/o voluntariado con vecinos y
vecinas, y entidades públicas y/o privadas que se comprometen a realizar tareas
de mantenimiento en el espacio verde elegido, reforzando la tarea del placero.
A través de este programa, algunas entidades ofrecen también mobiliario urbano,
aparatos y juegos para hacer ejercicio físico, etc. El programa “Plazas
inclusivas” facilita la instalación de elementos, como jardineras con plantas
aromáticas o mensajes en sistema Braille, que permiten a personas ciegas y/o
con discapacidad visual orientarse a través de los sentidos del olfato o del
tacto. Por otra parte, el programa “Plazas participativas” fomenta la
participación ciudadana en temas que afectan al desarrollo de espacios verdes
en la ciudad.

La ciudad argentina de Río Cuarto ocupa una superficie de
64.25 km² y está situada a orillas del río homónimo, en una pujante región
agrícola-ganadera.
Con más de 150.000 habitantes, es la segunda ciudad más
poblada de la provincia de Córdoba. Es un importante centro de atracción
comercial y de servicios para la zona central del país.

El lanzamiento del proyecto se realizó en agosto de 2016. En la actualidad, ejercen sus funciones en Río Cuarto 40 placeros, de los cuales 6 son empleados municipales y 34 están contratados a través de un concurso municipal. Hay un total de 26 plazas y 8 espacios verdes que tienen asignados placeros.
La respuesta de la ciudadanía a las actividades en plazas que tienen asignado un placero ha sido muy favorable. El Ayuntamiento ha programado diversas acciones, como por ejemplo, plantaciones de árboles o mantenimiento y arreglo de las plazas con vecinos y placeros, empresas privadas, entidades sin afán de lucro y, en algunos casos, con la participación desinteresada de artistas. En todas las actividades se fomenta el trabajo en equipo entre el sector privado y el público y la participación de la ciudadanía, en beneficio del interés común.
El sistema de padrinazgo de plazas y espacios verdes también
está creciendo en importancia y volumen a medida que se va dando a conocer.
Cada vez hay más vecinos, vecinas y entidades interesados en apadrinar plazas.
La media actual es de dos padrinos por mes.