El “Programa Joven de Inclusión Socioeducativa” es una experiencia iniciada por la Secretaría de Promoción social de la Municipalidad de Rosario a partir de la crisis institucional, política, económica, social y cultural desatada en el año 2001 en Argentina, que comportó un aumento creciente de la pobreza y de la desigualdad social, afectando, de un modo particular, a la población juvenil.
El Programa es una propuesta dirigida a jóvenes de 13 a 18 años, que pretende ofrecerles una nueva oportunidad educativa. Para ello, se brinda acceso a un capital cultural que posibilite a los y las jóvenes transitar y mantenerse en el sistema de la educación formal, participando activamente dentro del mismo.
Este Programa consta de dos grandes momentos a lo largo de todo el año: uno que abarca de abril a noviembre y otro de diciembre a febrero. En la primera etapa, se desarrollan las actividades en los denominados “anclajes”, cuyo espacio físico son los Centros Territoriales de Referencia, pertenecientes a la Municipalidad, donde se llevan a cabo los encuentros entre educadores y jóvenes, trabajando diferentes ejes de acuerdo a las demandas de los y las jóvenes. Asimismo, en los tres últimos meses de esta etapa, todos los grupos reciben una capacitación en informática en diferentes instituciones que tienen acuerdos con la Municipalidad.
En el segundo momento, si bien se continúan produciendo los encuentros en cada anclaje, se suman actividades recreativas en polideportivos municipales o clubes que poseen convenios con la Municipalidad de Rosario. El equipo de educadores acompaña a las y los jóvenes y a los/as responsables de ese espacio, generalmente formados en educación física. Durante esta etapa, se produce el proceso de inscripción de jóvenes al sistema educativo formal.
Objetivo general: favorecer el retorno a la escuela y la inclusión social de jóvenes que han abandonado el sistema educativo formal o bien que están escolarizados pero no asisten de forma continuada.
Objetivos específicos:
-Fomentar conocimientos mediante propuestas diferentes a las que ofrece la institución educativa formal.
-Fomentar la adaptación, la autonomía y la asunción de responsabilidades individuales y colectivas.
-Construir una red que articule el gobierno municipal, organizaciones no gubernamentales, la escuela, las/os jóvenes y sus familias.
-Generar en los grupos familiares un compromiso activo y responsable con el/la joven en su función de educadores.
-Potenciar la capacidad de sentir, pensar, decir y actuar de los y las jóvenes respecto a problemáticas propias y ajenas, a fin de transformar su realidad cotidiana.
Esta iniciativa se estructura en diferentes fases a lo largo del año que tienen cierta flexibilidad:
En los meses de marzo, abril y mayo se realiza la convocatoria y admisión de jóvenes. Los equipos de educadores de cada barrio hacen un estudio exhaustivo, casa por casa, registrando a aquellos jóvenes que están en condiciones de ser incluidos en el Programa. En los meses de junio, julio y agosto se conforman los grupos en cada barrio y se desarrollan diversas actividades a partir de tres grandes ejes temáticos: Áreas del conocimiento, Lazos e Identidad.
La modalidad de trabajo varía de un anclaje a otro, de acuerdo a las características y condiciones de cada grupo. Se establecen entre dos y tres encuentros semanales entre las y los jóvenes y un docente de nivel primario o secundario y un docente especialista (se cuenta con personas formadas en expresión corporal, música, plástica, cine, teatro, musicoterapia y antropología).
Las actividades son abiertas y se adaptan a las necesidades y demandas de los jóvenes, y tienen por objetivo la elaboración de un producto integrador e identitario (elaboración de juegos didácticos, cortometrajes, espacios de recreación, entre otros).
A lo largo de esta etapa, los jóvenes visitan diferentes lugares de la ciudad como cines, teatros, museos y otros espacios que aporten más información a los temas abordados. A veces, también se recurre a profesionales externos, los cuales ofrecen una charla sobre un tema específico.
En septiembre, octubre y noviembre se ofrece a todos los grupos una capacitación en informática, dos veces a la semana, en diferentes instituciones no gubernamentales que tienen acuerdos con la Municipalidad de Rosario.
Desde diciembre hasta febrero se llevan a cabo las actividades de verano, a la vez que se continúa trabajando el objetivo “volver a la escuela”.
Asimismo, en diciembre tiene lugar la primera etapa de inscripción de jóvenes al sistema educativo formal y de finales de febrero a comienzos de marzo, la segunda etapa, como también la inscripción a diferentes espacios (capacitación en oficios, actividades deportivas, talleres, etc.)
Actualmente, las entidades implicadas en el desarrollo del Programa son: Centros Territoriales de Referencia (CTR), Centros Polideportivos y Club Suderland. Cabe destacar que el programa facilita el acceso a todos los polideportivos de la ciudad, pero se utilizan los considerados cada año según el número de jóvenes y la cercanía a los barrios.
Durante la etapa de capacitación en informática, las instituciones implicadas fueron: Instituto de Capacitación Rosario; FADGUT (gremio de la Universidad Tecnológica Nacional); Casa de Luxemburgo; NODO TA.
La ciudad de Rosario se encuentra ubicada en la zona sur de la provincia de Santa Fe, ocupa una superficie total de 178,69 km2 y es el centro del Área Metropolitana del Gran Rosario que abarca otras 7 ciudades. Su población es de 909.755 habitantes (censo de 2008).
Cuenta con una importante actividad industrial, comercial y de servicios, institucional, educativa y cultural, siendo considerada la segunda ciudad en importancia del país, después de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
En lo que concierne al proyecto, éste se desarrolla en diferentes barrios de la ciudad que poseen mayores índices de pobreza e indigencia así como también altos niveles de vulnerabilidad y exclusión social.
Las características de los jóvenes a los que se dirige el Programa son: tener entre 13 y 18 años de edad y haber abandonado el sistema educativo o bien asistir de forma irregular a la escuela. Existen algunas excepciones de jóvenes de 19 años que son incluidos en el Programa a partir de la consideración del equipo técnico.
El Programa ha sufrido varias modificaciones a lo largo del tiempo a partir de las diferentes evaluaciones. En términos generales, puede decirse que durante los primeros años de experiencia se cumplían los lineamientos de modo riguroso, por lo que no se contemplaba el acceso al Programa a jóvenes que estaban inscritos en la escuela pero que no asistían regularmente y presentaban algunas dificultades en relación al vínculo con la institución.
Actualmente, otra flexibilización que se considera es el hecho de incluir a jóvenes en cualquier momento del año, incluso en periodo de verano, así como a algunos jóvenes con 19 años ya cumplidos.
Hasta el año 2010, cada educador tenía dos anclajes a cargo y compartía las actividades con un docente especialista en cada espacio, que contaba con menos carga horaria que el primero. Actualmente, se conforma lo que se denomina una dupla educativa en cada anclaje, donde el/la educador y el/la educador especialista poseen la misma carga horaria y están dedicados exclusivamente a un grupo de jóvenes, con el fin de poder abordar las problemáticas con mayor integralidad y profundidad y, de este modo, obtener un mejor seguimiento para la planificación y trabajo de los contenidos y de las actividades a realizar.
Para poder confeccionar las diferentes evaluaciones se establecieron algunos indicadores con el fin de definir: la cantidad de instituciones barriales con la que se establece una articulación, casas visitadas, jóvenes o allegados que solicitan información, registros sociales completados y derivaciones directas recibidas.
A lo largo de cada año de trabajo, se realiza un seguimiento de la situación de ingreso, continuidad y egreso de las y los jóvenes del Programa, así como de los equipos de intervención y de cada uno de sus integrantes. Además, el equipo de trabajo cuenta con datos aportados por ONGs, instituciones gubernamentales, diversas áreas de la Secretaría de Promoción Social e instituciones educativas de los diferentes barrios de la ciudad.
Hasta el momento, un alto porcentaje de jóvenes que ha participado en el Programa se ha inscrito al sistema educativo formal.