La estrategia principal de intervención ha sido la educación ambiental y la aplicación de los principios y valores de la Carta de la Tierra, a través de un proceso donde pudieran plantearse los sueños y las esperanzas de los jóvenes y poder lograr una amplia sensibilización a través de dinámicas en un espacio sin violencia, armónico, solidario y pacífico.
-Promover valores personales y colectivos de respeto hacia el prójimo y hacia el entorno natural.
-Fomentar relaciones más armónicas entre los jóvenes, así como con las demás personas y los espacios colectivos en los ámbitos de la escuela, el hogar y la colonia.
-Identificar liderazgos y encauzar los esfuerzos de los jóvenes para beneficio del entorno escolar y comunitario, aplicando en su cotidianidad los principios y valores de la Carta de la Tierra.
-Permitir nuevos esquemas de integración de jóvenes, profesorado y familias en situaciones reales, agradables y seguras.
-Sensibilizar y realizar acciones sobre la revaloración y reapropiación de espacios públicos.
La metodología empleada en el proyecto se basa en una intervención socioeducativa de acompañamiento. El proyecto consta de seis etapas interrelacionadas:
En la primera etapa se realizó un diagnóstico en el que se recopilaron las preocupaciones, los sueños y esperanzas para una convivencia sana de adolescentes, familias, profesorado y directivos de las 14 escuelas participantes.
La segunda etapa consistió en un campamento desarrollado en el Rancho Ecológico La Planta y que permitió a jóvenes, profesorado y familias participar en actividades de sensibilización con el objetivo de fortalecer una serie de valores y principios personales y colectivos, en relación al respeto al prójimo y al entorno en un ambiente seguro, estructurado, agradable, limpio y respetuoso.
En la tercera etapa los jóvenes realizaron diversas acciones comunitarias propuestas por ellos mismos: reforestación, jornadas de limpieza en espacios públicos de su entorno, murales colectivos con referencia a los valores y principios de la Carta de la Tierra, etc.
La cuarta etapa consistió en un evento masivo que permitió a los más de 2.500 participantes del proyecto conocerse y compartir las vivencias de las etapas anteriores.
La quinta etapa fue un concurso llamado PlantArte que consistió en la redacción de historias por la paz por parte de los jóvenes, tomando como referencia los cuatro ejes y las 40 acciones propuestas relacionadas con los principios de la Carta de la Tierra del folleto elaborado para tal actividad.
En la sexta etapa se constituyó un grupo de jóvenes líderes a los que se les formó y sensibilizó a través de diversos talleres para llevar a cabo actividades de integración vecinal, revaloración y recuperación de espacios públicos en sus calles o colonias.
El proyecto fue impulsado por el Ayuntamiento de Morelia, el Gobierno del Estado de Michoacán y el Gobierno Federal a través del Programa Nacional de Prevención de la Violencia y la Delincuencia (PRONAPRED).
Morelia, capital de Michoacán, es la ciudad más poblada y extensa del estado. Cuenta con una población de más de 729.000 habitantes, de los cuales el 57,5% tiene entre 15 y 29 años de edad. En 1991, su centro histórico fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.
Dentro de la ciudad, PRONAPRED ha identificado 4 polígonos desde el año 2013, integrados por colonias populares para realizar acciones directas de prevención y corresponsabilidad. Se seleccionaron 14 escuelas de educación secundaria públicas en dichos polígonos para participar en esta intervención durante los cursos escolares 2013-2014 y 2014-2015.
La edad de los jóvenes que participan en la esta iniciativa oscila entre los 13 y 17 años.
Para conocer los alcances del proyecto, se determinaron diferentes indicadores para medir tres aspectos:
1. Impacto e influencia que tuvieron las actividades del proyecto en los jóvenes participantes.
2. Detección de cambios en la ocurrencia de eventos de violencia, específicamente la disminución de agresiones en las relaciones sociales entre jóvenes y de los jóvenes hacia su entorno escolar y de colonia.
3. Impacto en la recuperación de espacios públicos.
De esta evaluación se desprendió que:
- Los jóvenes perciben cambios importantes en la relación entre ellos dentro del centro escolar, incrementando la percepción de unidad de grupo.
- Directivos y profesorado perciben un aumento del respeto entre los jóvenes.
- Las muestras de violencia y agresión entre jóvenes han disminuido.
- A raíz del campamento realizado, los jóvenes muestran interés en conocer y cuidar su entorno, las áreas verdes y los jardines en la escuela y su colonia, generándose un sentimiento de pertenencia en relación al lugar donde habitan.
- Durante el campamento, se aplicó la encuesta “Yo y mi proyecto de vida”, el cual reveló que prácticamente todos los jóvenes consideran que la escuela les brindará mayores oportunidades de trabajo. También se corroboró que se muestran interesados en seguir estudiando.
- Se trabajó con los jóvenes en horarios fuera de clase en la elaboración de murales colectivos y limpieza de espacios comunes. Se realizó un mural con mensajes de paz para cada una de las 14 escuelas participantes.
- Se percibe un incremento de presencia de liderazgo positivo entre los jóvenes.
El proyecto continua con el grupo de líderes que se conformó, quienes siguen realizando acciones concretas en beneficio social de sus colonias y a favor de una cultura de paz: embellecimiento de espacios públicos (colocación de letreros, reforestación, pintar áreas dañadas, pintura en árboles, realización de murales de apropiación de espacios), entrega de bolsas con mensajes de paz en mercados y tianguis (mercados tradicionales al aire libre), así como exposición del proyecto en plazas públicas de la ciudad.