El proyecto “Bordando Resistência: Bordadeiras de Alto Alegre” nace de un colectivo de mujeres bordadoras quilombolas (afrobrasileñas) de Alto Alegre, en la ciudad de Horizonte, que usa el arte como una herramienta de empoderamiento, inclusión y autonomía.
En su mayoría, los habitantes de la comunidad quilombola de Alto Alegre son personas campesinas que carecen de medios de producción y con frecuencia trabajan para los propietarios de las tierras. En este contexto de explotación laboral y de invisibilidad social, las mujeres se convierten en potenciales víctimas de las múltiples formas de violencia.
El proyecto pretende promover espacios de diálogo colectivo enfocado en el reconocimiento de la cultura e identidad ancestrales, para reforzar la autonomía de género y defender los derechos de las mujeres quilombolas a través de la realización de diferentes actividades: cursos de bordado artesanal haciendo hincapié en la exaltación de la memoria y cultura locales; elaboración de productos artesanales que permitan la inclusión laboral y la obtención de ingresos con los bordados, y organización de talleres de diálogo interactivo para analizar y reflexionar sobre las discriminaciones racistas, fortaleciendo la cultura de defensa de los derechos de las mujeres y de la población afrodescendiente.
Todas las acciones se piensan y se deciden de forma colectiva por parte de todas las integrantes del colectivo, y siempre con el objetivo de promover actividades que logren el fortalecimiento del grupo, la práctica educativa, la participación de las mujeres y de otros actores sociales interesados y expertos en la temática.
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La iniciativa Bordando Resistencias se basa en talleres de bordado, círculos de conversación, conferencias, foros y otras formas de escucha y participación popular, teniendo la artesanía, especialmente el bordado, como telón de fondo para hablar de la cultura, la pertenencia, las raíces negras, el empoderamiento de las mujeres y su participación en los espacios sociales y políticos, así como de otros temas que atraviesan la vida cotidiana delas mujeres de esta comunidad.
1ª etapa: formación de un grupo intergeneracional de mujeres; realización de un curso de bordado creativo centrado en la cultura y la historia del lugar; reuniones quincenales en la comunidad; círculos de conversación; uso de recursos audiovisuales, y dinámicas de grupo.
2ª etapa: realización del arte del bordado; realización de talleres empresariales centrados en la producción y la generación de ingresos.
El Ayuntamiento de Horizonte desarrolla el apoyo logístico y operativo, además de la inserción gradual de las actividades de artesanía y bordado en las instituciones gubernamentales, como los Centros de Referencia de la Asistencia Social (CRAS) y las escuelas, en un contexto de valorización de la identidad femenina negra. La Asociación Comunitaria de Alto Alegre proporciona apoyo operativo y de movilización.
Horizonte se encuentra en la Región Metropolitana de Fortaleza, a unos 40 km de la capital cearense. La población actual se estima en 68.529 personas (Instituto Brasileño de Geografía y Estadística - IGBE, 2020), distribuidas en un área geográfica de 160 km², dividida en cuatro distritos: Aningas, Dourado, Queimadas y la sede municipal.
Desde su emancipación, en 1989, Horizonte creció significativamente en términos económicos y sociales y ya se destaca como un importante polo industrial en la región, atrayendo a muchas personas migrantes y ocupando la actual posición de quinto municipio en recaudación del Impuesto sobre Circulación de Mercancías y Servicios (ICMS) de Ceará. El municipio tiene uno de los mayores PIBs de Ceará, con un total de R$ 1.705 millones (lo que equivaldría a unos 330 millones de euros) y su PIB per cápita es de R$ 25.783,29 (4.981€).
Los datos referentes a las comunidades afrodescendientes reflejan unos altos niveles de discriminación en el país. Una investigación llevada a cabo en el año 2019 constataba que el índice de homicidios por cada 100.000 personas negras era del 29,2, mientras que entre la población no racializada solo alcanzaba el 11,2. Es decir, que la posibilidad de que una persona negra sea asesinada en Brasil es 2,6 veces superior que la de una persona blanca (Atlas de violencia, 2021). En el ámbito de la educación, los datos son muy similares: el 76% de las personas jóvenes no racializadas entre 15 y 17 años están escolarizadas en los institutos de educación secundaria, mientras que entre la población negra la cifra desciende a un 62%, una diferencia de 14 puntos porcentuales (IBGE, 2000).
También según los datos del IBGE, las mujeres racializadas, en comparación con otros segmentos de población, se sienten más inseguras y vulnerables en todos los espacios y ambientes que frecuentan, incluso en sus propios hogares. Según un estudio realizado por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso, 2015), de entre los 83 países objeto del estudio, Brasil ocupa el quinto lugar en cuanto al número de asesinatos de mujeres.
Desde su creación, el colectivo Bordadeiras do Alto Alegre
ha desarrollado los siguientes proyectos y acciones:
Los resultados que se han podido observar a corto plazo son,
entre otros, el empoderamiento de las mujeres participantes; el descubrimiento
de potenciales artísticos; la generación de ingresos para las mujeres
afrodescendientes; el reconocimiento de la cultura y fortalecimiento de los
vínculos entre las participantes. A largo plazo se espera lograr la
consolidación de la cultura del bordado en la comunidad, y tal vez en todo el
municipio, así como un mayor reconocimiento del potencial artístico-cultural de
la población quilombola.
Puntos fuertes:
El proyecto se plantea los siguientes retos de futuro: