Después de 520 años de la llegada de los colonizadores europeos a Brasil y 130 años de la abolición de la esclavitud, los indicadores educativos, de ascenso social y de pobreza de la población negra, mestiza, indígena y migrante siguen evidenciando las desigualdades existentes a nivel nacional y local.
Estas desigualdades se ven reforzadas por una educación basada en el eurocentrismo, donde la contribución de la civilización y diáspora africana, de la cultura afro-brasileña y de los pueblos indígenas en la construcción histórica y cultural de Brasil ha sido sistemáticamente invisibilizada o abordada de forma distorsionada. Una educación en la que, además, se han obviado reflexiones importantes en torno a temas como el racismo institucional, el mito de la democracia racial, los prejuicios, el colorismo y el privilegio blanco.
Para transformar esta realidad, en el año 2003 una ley federal hizo obligatoria la inclusión de la enseñanza de la historia y la cultura afrobrasileña y africana en el currículum educativo de todas las escuelas públicas y privadas de Brasil.
En este contexto, la Secretaría de Educación de Santos realiza desde el año 2004 acciones en favor de una educación antirracista, con el objetivo de dar voz y protagonismo a los colectivos históricamente marginados y valorizar su patrimonio material e inmaterial. Para ello, se ha articulado un programa que integra, entre otras acciones: formación para la comunidad educativa y la ciudadanía; la reorganización del currículum escolar desde la óptica de la diversidad y el antirracismo; itinerarios urbanos para visibilizar las aportaciones de las diferentes comunidades a la historia y la cultura brasileña, el trabajo en red con agentes comunitarios y la incidencia política.
• Promover una educación antirracista que ponga en valor la contribución de la civilización africana y su diáspora, la cultura afro-brasileña, los pueblos indígenas y las comunidades migrantes y refugiadas en la sociedad brasileña.
• Reforzar las capacidades de los y las docentes para reflexionar sobre el sesgo eurocéntrico de los contenidos educativos con el fin de incorporar nuevas narrativas y voces en su acción educativa.
• Producir material educativo de sensibilización sobre la diversidad cultural y el racismo, así como historias ignoradas por la historiografía oficial.
• Visibilizar la diversidad étnica y cultural en los materiales escolares.
• Fomentar la reflexión y la participación de la comunidad educativa en comisiones, foros y consejos municipales en torno a esta temática.
El proyecto se articula alrededor de 7 ejes de intervención:
1. Formación para el profesorado, la comunidad educativa y la ciudadanía. La formación del profesorado está destinada a reforzar sus habilidades para incorporar en su labor docente cuestiones como: la historia de África y del pueblo negro en Brasil (más allá de la esclavitud); la historia de los pueblos originarios; las manifestaciones presentes en la cultura; el fundamento y las causas del racismo institucional; etc. Esta formación tiene lugar a través de cursos específicos en horario laboral, sesiones puntuales en los centros educativos y eventos periódicos de capacitación organizados en la ciudad, como la Semana de la Educación de Paulo Freire y el Premio Santista al Educador. También se organizan actividades de formación y sensibilización abiertas a la comunidad educativa y a la ciudadanía en general, realizadas en colaboración con universidades y/o personas de la comunidad, referentes en la temática.
2. Reorganización del currículum escolar. Santos inició un proceso participativo de discusión y revisión del currículum educativo desde las competencias municipales para incluir la historia local desde una perspectiva indígena y africana y promover actitudes favorables a la diversidad, sin ignorar el pasado opresivo.
3. Consolidación de una línea de subvenciones para producir material pedagógico y adquirir libros y recursos de formación que fomenten la educación para la diversidad y visibilicen la historia indígena y del pueblo africano.
4. Uso del territorio como espacio educativo. Se ofrecen itinerarios históricos, geográficos, literarios y arqueológicos para el alumnado, dinamizados por personal municipal, con el objetivo de fomentar su pensamiento crítico. En ellos, se abordan temas como: escenarios y organización de la resistencia de la población esclavizada (quilombos); protagonistas en la lucha por la abolición de la esclavitud; arqueología pre-colonial; voces literarias diversas, etc.
5. Coordinación y participación en congresos y encuentros. Se apoya la participación en congresos y encuentros y se organizan seminarios para el profesorado que desarrolla proyectos sobre cuestiones raciales, con el objetivo de compartir buenas prácticas.
6. Generación de alianzas con otros agentes sociales locales como museos, fundaciones, universidades, consejos comunitarios, asociaciones locales, etc. con el objetivo de crear sinergias educativas en favor de una educación antirracista.
7. Foro de Acompañamiento. El Foro cuenta con la participación de representantes municipales, de las diferentes comunidades étnicas de la ciudad, de organismos públicos y centros educativos y universitarios. Su función es canalizar la participación de la sociedad en las acciones dirigidas al fomento de la educación antirracista en el ámbito escolar y para ello se reúne mensualmente y presenta sus conclusiones en el pleno municipal a través de informes.
La Secretaría de Educación es responsable de la coordinación del proyecto. Entre los agentes institucionales participantes se encuentran las Secretarías Municipales de Turismo, Salud y Desarrollo Social y el Consejo Municipal para la Participación y el Desarrollo de la Comunidad Negra y la Promoción de la Igualdad Racial. También participan agentes sociales, como: la Fundación Archivo y Memoria, el Museo del Café, la Universidad Católica de Santos, y asociaciones locales, entre otros.

Después de 14 años de implementación de la experiencia se han logrado cambios significativos. Sin embargo, en sus inicios hubo reticencias a debatir sobre el racismo presente en la sociedad. Esto fue debido a una fuerte preeminencia de la ideología denominada "democracia racial", que articuló las relaciones étnicas y raciales en la sociedad brasileña durante toda la post-abolición de la esclavitud, y que dio forma a un racismo institucional negado por la población y los órganos públicos, pero muy presente en las realidades de los grupos discriminados.